Cuestiones urgentes. Basile ve una camiseta verdeamarelha y llora: desde que volvió a la selección, jugó dos veces con Brasil y perdió ambas 3 a 0. (Télam)
La Selección Argentina puede quedar fuera del Mundial mañana, cuando termine la sexta fecha de las eliminatorias. Temporariamente, claro: todavía faltará una docena de fechas. Si los de Alfio Basile pierden hoy con Brasil, a las 21.50 en Belo Horizonte, una combinación de resultados podría hacerlos descender al quinto lugar de la tabla; es decir, fuera de los puestos mundialistas.
Hay mucho camino por recorrer antes de 2010, pero sobre Basile caería una catarata de críticas. Brasil sufre una amenaza peor: después del traspié con Paraguay está en juego la continuidad de Dunga, su DT.
Pese al empate en casa con Ecuador, Argentina está segunda en la tabla sudamericana, detrás de la sorprendente Paraguay. Pero caer ante Brasil, equipo que tiene de hijo a los de celeste y blanco desde el regreso de Basile, puede desmoronar la clasificación: los de Dunga, hoy cuartos, los superarían. Si Colombia le gana a Ecuador, y hay un ganador en Venezuela-Chile, que juegan mañana, Argentina caería a un cuarto puesto igualado con la Vinotinto o el equipo de Bielsa.
Alfio Basile tiene en mente cuestiones más urgentes: reemplazar a Martín Demichelis, suspendido por acumulación de amarillas, y a Juan Sebastián Verón, contracturado, que fue desafectado del plantel. Fabricio Coloccini y Fernando Gago son los elegidos. Javier Mascherano, golpeado en la rodilla derecha, está en duda. Igual que Sergio Agüero; el Coco podría optar por Julio Cruz para disputarles la altura del área a los gigantones Lucio y Juan. Lo que cambiará seguro es el sistema: nada de tres en el fondo. Volverá el 4-3-1-2. Basile ve una camiseta verdeamarelha y llora: desde que volvió a la selección, jugó dos veces con Brasil y perdió ambas 3 a 0. Ni la costumbre de ganarle a Argentina levanta las acciones de Dunga. El ex volante central plantó ante Paraguay un equipo lleno de símiles suyos: Josué, Gilberto Silva y Mineiro, tres volantes de contención contra un solo creativo, Diego. Ya lo criticaban por traicionar el paladar brasileño aún antes de que se diera el resultado: un 0-2 que deposita a los máximos ganadores de mundiales en un discreto cuarto lugar de la tabla. El cuadro de humillación se completa con la derrota por 2 a 0 con Venezuela, en un amistoso hace diez días. Perder con Argentina en casa sería demasiado; Dunga podría salir catapultado de su puesto.
Hay mucho camino por recorrer antes de 2010, pero sobre Basile caería una catarata de críticas. Brasil sufre una amenaza peor: después del traspié con Paraguay está en juego la continuidad de Dunga, su DT.
Pese al empate en casa con Ecuador, Argentina está segunda en la tabla sudamericana, detrás de la sorprendente Paraguay. Pero caer ante Brasil, equipo que tiene de hijo a los de celeste y blanco desde el regreso de Basile, puede desmoronar la clasificación: los de Dunga, hoy cuartos, los superarían. Si Colombia le gana a Ecuador, y hay un ganador en Venezuela-Chile, que juegan mañana, Argentina caería a un cuarto puesto igualado con la Vinotinto o el equipo de Bielsa.
Alfio Basile tiene en mente cuestiones más urgentes: reemplazar a Martín Demichelis, suspendido por acumulación de amarillas, y a Juan Sebastián Verón, contracturado, que fue desafectado del plantel. Fabricio Coloccini y Fernando Gago son los elegidos. Javier Mascherano, golpeado en la rodilla derecha, está en duda. Igual que Sergio Agüero; el Coco podría optar por Julio Cruz para disputarles la altura del área a los gigantones Lucio y Juan. Lo que cambiará seguro es el sistema: nada de tres en el fondo. Volverá el 4-3-1-2. Basile ve una camiseta verdeamarelha y llora: desde que volvió a la selección, jugó dos veces con Brasil y perdió ambas 3 a 0. Ni la costumbre de ganarle a Argentina levanta las acciones de Dunga. El ex volante central plantó ante Paraguay un equipo lleno de símiles suyos: Josué, Gilberto Silva y Mineiro, tres volantes de contención contra un solo creativo, Diego. Ya lo criticaban por traicionar el paladar brasileño aún antes de que se diera el resultado: un 0-2 que deposita a los máximos ganadores de mundiales en un discreto cuarto lugar de la tabla. El cuadro de humillación se completa con la derrota por 2 a 0 con Venezuela, en un amistoso hace diez días. Perder con Argentina en casa sería demasiado; Dunga podría salir catapultado de su puesto.